¿Qué comemos según la ciudad? Una lectura desde el territorio
Durante la temporada de Cuaresma, el consumo de pescado aumenta en muchas ciudades de México. Sin embargo, al observar la distribución de pollerías, carnicerías y pescaderías a lo largo del país, se revela una imagen más estable de lo que realmente forma parte de la dieta cotidiana durante el resto del año.
A nivel nacional, las carnicerías representan el 48.7% de estos establecimientos, seguidas por las pollerías con 44.5%, mientras que las pescaderías ocupan solo el 6.7%. Esta diferencia no es menor: muestra cómo el consumo de pescado, aunque culturalmente relevante en ciertos momentos, no es dominante en la mayoría del territorio.
El análisis espacial permite ver que estos comercios no se distribuyen de forma homogénea. Las carnicerías tienen mayor presencia en ciudades del norte del país, donde el consumo de carne roja es más predominante. Por otro lado, las pescaderías se concentran principalmente en zonas costeras, especialmente en regiones cercanas al Golfo de California, donde el acceso al producto es más directo. En contraste, las pollerías destacan en el centro del país, particularmente en la Zona Metropolitana del Valle de México, donde el pollo se posiciona como una opción accesible y ampliamente consumida.
Más allá de una temporada específica, estos patrones reflejan la relación entre territorio, economía y cultura alimentaria. La disponibilidad, los costos, las cadenas de suministro y las tradiciones locales influyen directamente en lo que se consume día a día.
Así, el mapa de estos comercios no solo habla de alimentos, sino de hábitos, acceso y condiciones regionales. La pregunta queda abierta: en tu ciudad, ¿qué predomina?