Islas de calor: cómo el diseño urbano define la temperatura de nuestras ciudades
¿Alguna vez has notado que hay zonas de la ciudad que se sienten sofocantes mientras que otras, a unos pocos kilómetros, parecen más frescas y respirables? Esa diferencia no es casualidad ni percepción subjetiva: tiene que ver con cómo está diseñado el entorno urbano. Para entender mejor este fenómeno, desarrollamos un visor de temperatura que permite analizar las diferencias de calor en la superficie del suelo a lo largo de distintas ciudades mexicanas. La herramienta cruza datos satelitales de temperatura superficial con información sobre el uso del suelo, la vegetación, la infraestructura vial y los patrones de urbanización, permitiendo identificar con precisión qué zonas concentran más calor y por qué. Los resultados revelan algo que vale la pena nombrar con claridad: la forma en que diseñamos nuestras ciudades tiene consecuencias directas y medibles sobre la temperatura que experimentan quienes las habitan.